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Cómo viajar de voluntario y realizar tu propio proyecto solidario en 4 fases

50 ideas geniales y probadas para ganar dinero mientras viajas

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Tabla de contenidos

Debido a la crisis del coronavirus, es posible que no se pueda viajar a ciertos países por el momento. Ten en cuenta que las medidas sanitarias en cada país están en constante cambio. Por favor, revisa las condiciones de tus países de origen y de destino.
Para más información:
Viajar en avión en tiempos de Coronavirus.
Nota informativa del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Recomendaciones de viaje por países.

Este es un post invitado de Alfonso Rovira, creador de Algo más que un Viaje.


 

Viajar de voluntario… O sea explorar el mundo y además ayudar… suena bien, ¿verdad? ¿Y qué tal si además realizas tu propio proyecto? Suena aún mejor, ¿no?

Todos nos hemos planteado alguna vez dedicar nuestros esfuerzos y energía a temas más nobles que los que nos consumen cada día.

O por lo menos, dedicarnos a menesteres más afines a nosotros, a lo que realmente llevamos dentro. A esa zona que a veces olvidamos. Esa zona en que sentimos y que está cercana al corazón. Esa zona que alimenta el alma.

Todos hemos querido pegar alguna vez una patada a la vida diaria y a las rutinas que nos consumen. Destrozar el reloj que nos esclaviza y como dicen en Ikea, declarar «la república independiente de mi casa». Y que sea una fortaleza, que sea nuestro nuevo mundo con nuestras reglas.

Decirle a tu jefe: «hoy no, bonito. Hoy he decidido viajar de voluntario y salvar el mundo».

Suena bien, ¿no?

Viajar de voluntario y pegar esa patada que tantas veces has soñado.

En mi caso yo ya lo hice hace 2 años. O más o menos, porque la realidad es que esa vida también me gustaba. Pero cuando llegó el momento, decidí hacer lo que llevaba dentro desde hacía mucho: dedicar mis esfuerzos, por lo menos durante un tiempo, a un bien mayor y a mí.

Este bien mayor fue dedicarme a hacer voluntariado en distintas ONG alrededor del mundo. Me puse a viajar de voluntario con unos proyectos centrados (por mis estudios y experiencia) en la gestión y la organización. Para ya finalmente, montar un proyecto propio en colaboración con la ONG Fundación Recover.

En este proyecto estoy cruzando África en bicicleta con fines solidarios y culturales que más adelante te explicaré.

En este artículo te explico todos los pasos a realizar para viajar de voluntario, para quien quiera hacer algo parecido, sepa por dónde empezar. Pero antes, es importante entender el porqué queremos hacerlo. Por qué hablamos de dejarlo todo.

¿Qué es realmente viajar de voluntario? Hay que conocer a fondo las razones que mueven a cada uno a tomar esta difícil decisión y hablar con otra gente que también lo haya hecho. Que os cuente su historia, entenderla y ver si realmente sientes lo mismo.

Y entonces sí… saltar al vacío. 😉

 

Fase 1: el estudio de campo. Ver el ejemplo existente

En la fase 1 estudiarás el ejemplo de alguien que ya ha probado a viajar de voluntario antes que tú. El objetivo es ver cómo te sientes. Porque si no sientes ese cosquilleo, quizás es mejor que te quedes como estás.

Primero, te muestro el ejemplo que me motivó a mí y posteriormente, el mío propio.

 

El caso que me motivó: ¿helado de fresa o aventura?

Me gusta recordar su historia pues influyó mucho en mi vida actual. Ella es gerente de una ONG y tuvo parte importante en este salto al vacío para decidirme a viajar de voluntario.

Veamos quién es esta persona que me precedió en pegar la patada y remontémonos para ello a su pasado. A un día cualquiera como hoy en el que cambió su vida.

Ella tenía que hacer un importante estudio sobre helados. De vida o muerte para su empresa. A su jefe le consumía por dentro el no saber por qué en Galicia no se consumía un determinado tipo de helado. Pongamos como ejemplo el de fresa.

Así que encargó a mi amiga dicho estudio. Ella era la persona indicada. Inteligente, diligente y efectiva. Y hasta seguramente motivada. La cuestión es que aceptó tan magno  estudio.

Pero de repente, se bloqueó.

Se paralizó… sudó. Una gota fría resbaló por su frente. Un pensamiento fugaz recorrió su castigado raciocinio…»¡NO!» se decía…

No quería reconocerlo, no quería sacarlo a la luz, pero no pudo evitarlo y su cabeza lo escupió con violencia.

¡¡¡NO!!! ¡¡¡ NO!!! ¡¡¡Y NO!!!!… «¡Pero a mí qué carajo me importa si a los gallegos les gusta el helado de piña, el de fresa o si prefieren comerse unas natillas con galleta!».

Y dicho esto y resumiendo, cogió el petate (su pequeña maleta con ruedas, cada uno tiene sus gustos) y se fue de viaje. Empezó su andadura por el mundo y su elección fue ayudar: viajar de voluntaria.

Se dirigió a África y se dispuso a hacer durante un tiempo, algo que le llenara más que el noble asunto de investigar por qué a los gallegos no les gusta el helado de fresa.

 

voluntariado para viajar
Viajar de voluntario: Niños de Bikop (Camerún).

 

Ella pasaba los 30 y no tenía ningún problema mental, ningún trastorno de personalidad, ni nada parecido.

En serio, simplemente decidió tomar la pastilla roja. Hacer lo que sentía. La decisión correcta. Dejó el apasionante mundo de los helados y lo cambió por el oscuro y malvado mundo de la solidaridad… ¿o es al revés?

Bueno, no importa. Pero esa historia me llegó a mí en un momento en que me planteaba un cambio. De hecho ya lo tenía claro. Y me dirigí a ella para recibir sus sabios consejos. Para afirmar mi «a tomar viento».

Esa historia fue la confirmación de mis “temores”. Mi confortable vida de director de empresa se había acabado. GAME OVER.

 

Mi caso: viajar de voluntario y “algo más que un viaje”

 Veamos qué pasó al recibir el impacto de su historia.

 

1. Previo

Con su historia en mente, hace más de 2 años me dirigí a mi jefe, abrí su puerta de una patada y le dije: «¡Bandido! Ahí te quedas…. y si tienes algo que decir tendrás que disparar primero».

Se amilanó. Hasta me pidió perdón y me dijo que nunca había querido hacerme daño. Me dio una pasta y me largué con ella a vivir la vida.

Bueno, de hecho no fue del todo así. En realidad me gustaba mi trabajo y tenía un buen jefe. De hecho, hice un máster de negocios (MBA) pagando una fortuna (fue la primera y última vez en mi vida que me endeudé) porque me gusta el mundo de la gestión.

Y antes, había estudiado Industriales, porque como nunca había tenido claro si soy de ciencias o de letras, decidí hacer caso a mi sabio padre y estudiar Ingeniería Industrial. Y es que claro, eso me permitiría no ser un “poeta arruinado” (palabras de mi padre).

Pero a lo que iba. Mi trabajo en el mundo de la empresa también me gustaba.

  • Estudiar el escenario.
  • La “competencia”.
  • Ver qué fuerzas y debilidades tiene cada uno.
  • Montar tu estrategia.
  • Poner tus piezas en el tablero y tirar los dados.

Y después de todo eso, convencer a tu equipo y tirar de esa estrategia adelante. Se trata de una forma un tanto peculiar de entender la empresa, pero francamente divertida.

Quien me conozca dirá: «Sí, muy bonito. Pero tú al final te fuiste a viajar de voluntario. Lo dejaste todo y tomaste la píldora roja, ¿no?».

 

 2. El salto

¡Pues sí! No hay que estar siempre agobiado, deprimido o asustado para romper con todo y hacer lo que queremos. En mi caso,  siempre había tenido el pensamiento de que querer hacer durante un tiempo lo que me saliera de dentro. Tenía ganas de ayudar, de viajar de voluntario de una vez por todas.

Hasta entonces había vendido aire. Literalmente. Había evolucionado hacia puestos de Dirección Comercial y finalmente gerencia. Primero había vendido productos de ventilación, después de aire acondicionado, y al final, de refrigeración. O sea aire, aire frío y aire muy frío.

Pero ahora quería hacer algo distinto, viajar de voluntario: ayudar a la gente que lo necesitara y recorrer el mundo. Las 2 cosas. Y haciendo todo el deporte que pudiera por el camino. Así que sin comerlo ni beberlo me vi con un billete a la India. Donde, cosas de la vida, había vivido hacía muchos años mi abuelo.

 

viajar voluntario gratis
Viajar de voluntario: Vendedor de especies. Región de Tamil Nadu, India.

 

3. Mis proyectos de voluntariado

¿Qué es lo que hice en mi andar de más de 2 años colaborando con distintas ONG? Pues bien, en mi periplo de viajar de voluntario decidí hacer 50% de cooperación y 50% de viaje.

Durante el viaje haría otras cosas, cursos y estudios, pero eso no es algo que entre en esta temática.

Mis proyectos de voluntariado fueron los siguientes:

  1. Tiruchirapali (Tamil Nadu), INDIA – 4 meses: participé con la Fundación Esperanza y Alegría en proyectos como los niños en riesgo de exclusión social, SIDA, empoderamiento de la mujer, orfanatos y proyectos deportivos para niños sin medios. Un ejemplo fueron las escuelas de fútbol de la Fundación Real Madrid.
  2. Santa Cruz, BOLIVIA – 3 meses: con la Fundación Amigó realicé un “Plan de Negocio” de Turismo Solidario. El objetivo era obtener los medios para ayudar a la escuela de niños en riesgo de exclusión social en Santa Cruz. La idea era aportar ideas nuevas y concretas que impidieran el cierre de algunas de las secciones de la escuela (y la consecuente reducción de niños).
  3. Amazonia, Brasil: en este caso probé a viajar de voluntario por mi cuenta y seguí con el plan de negocio anterior para estudiar aplicaciones prácticas en Brasil (en concreto en las zonas indígenas de la Amazonia). También, a la vez que viajaba, aprendía de su cultura. Así, después de visitar lugares propicios como la FLONA de Tapajós o el aislado Sao Gabriel de Cachoeira, dejé el estudio en la FOIRN, una organización de ayuda a los pueblos indígenas de la Amazonia que quería desarrollar algo parecido.
  4. Camerún – 3 meses: realicé un estudio de consultoría sobre la gestión de los hospitales de la Fundación Recover en varias ciudades del país. Mediante este estudio, con el objetivo final de la autosuficiencia, se buscaba establecer unos principios “universales” para mejorar su gestión. Lo basé en aspectos como la gestión económica, operaciones (compras y gestión de stocks) y organización.

 

4. Seguir soñando, algo más que un viaje

Tras haber adquirido experiencia en viajar de voluntario con los proyectos que te acabo de explicar, decidí seguir soñando. Y ya con casi 40, he decidido ponerme a trabajar en la creación de un blog.

Mi objetivo es registrar una aventura solidaria que no quiero que pase por mi vida sin más. Aunque de hecho será imposible que lo haga.

Tan solo el hecho de Cruzar África en bici no es una historia que podamos vivir cada día.

 

viajar haciendo voluntariado
Viajar de voluntario: Amigo callejero en Brazzavile (República del Congo).

 

Pero no se trata de eso solamente. En este viaje he decidido no solo viajar de voluntario, sino además aportar mi granito de arena mediante las siguientes acciones:

  1. Colaborar con la Fundación Recover: mediante mi blog y la participación en otros medios como “Africa no es un país”. Quiero llegar a más gente y recaudar fondos para sus hospitales y para la lucha contra la malaria en las escuelas. La enfermedad que más muertos provoca en África Ecuatorial (si quieres ayudar, al final verás cómo puedes hacerlo).
  2. Dar divulgación a la cultura africana: muy desconocida desde occidente y de la que podemos aprender grandes lecciones.
  3. Describir los proyectos visitados en ruta y realizados por ONG: por ejemplo Zerca y Lejos con los pigmeos de Camerún.
  4. Concienciar con ideas en pos de “Un Mundo Mejor” mediante 2 polos de trabajo:

A. Artículos de temáticas como las siguientes: sistemas económicos alternativos más justos (ver artículo aquí) o la carta que envié al Rey de Bután con motivo de la creación del FNB. El FNB es el indicador de la Felicidad Nacional Bruta, un invento del Rey de Bután y utilizado como máximo valor a la hora de tomar decisiones (ver aquí).

B. Sección de entrevistas a gente que aporta o ha aportado en pos de un mejor mundo: entrevisto a famosos, políticos, empresarios y personas normales, pero todos tienen en común una cosa. Tienen historias extraordinarias. Historias que, con su ejemplo y filosofía, han participado poniendo su granito de arena hacia un mejor mundo.

¡Ah! Y me olvidaba de lo más importante y necesario para que lo anterior funcione: disfrutar a mi paso del viaje y aprender yo mismo de esta inolvidable experiencia.

¿Funcionará? ¿Será un fracaso? Sinceramente, no lo sé. Pero sí sé una cosa, cuando crees, hay que intentarlo. Porque si no lo haces, no le das ninguna oportunidad a tus ideales.

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Cuando crees, hay que intentarlo. Porque si no lo haces, no le das ninguna oportunidad a tus ideales

Y no podemos saber si funcionará si antes no lo intentamos.

¿Y si nos equivocamos y no funciona?  Da igual. Por lo menos, no deberemos acarrear con nosotros la eterna pregunta, el mayor tormento de todo humano cuando entra a cierta edad:

“¿Y si lo hubiera probado….?” “ ¿Y si me hubiera atrevido..?”. Y si… Y si… Y si…

Como dice nuestro buen y sabio amigo el Chojín: «me aconsejaron que no saltara, me advirtieron que no era una buena idea. Hoy sé que tenían razón, lo sé porque salté.

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Me advirtieron que no saltara, que no era una buena idea. Hoy sé que tenían razón, lo sé porque salté

 

Fase 2: autoanálisis

Y ahora llega el momento de pasar a la acción. La parte práctica.

Llega la hora de que tú y yo trabajemos en ti. Y para ello, deberás hacerte algunas preguntas. La primera es estar seguro de querer dar el salto. Pues sí o sí tendrás que salir de tu zona de confort.

Pero lo importante realmente es que tengas ganas de intentarlo. A costa de todo.

Para empezar a viajar de voluntario no hace falta que tengas el proyecto 100% seguro y atado. Ni que tu situación personal o laboral sea perfecta porque entonces nunca lo harás.

Así que estamos de acuerdo. Hemos decidido saltar. Pero, ¿por dónde empezamos? Veamos cuál  es el siguiente paso a definir.

 

1. ¿Qué tipo de proyecto quieres?

Antes del dar el salto de viajar de voluntario, es importante saber quiénes somos y de dónde venimos. Y es que así así trazaremos un camino coherente hacia quién queremos ser. Y en consecuencia, con qué queremos hacer y con el camino que deberemos seguir.

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Es importante saber quién somos y de dónde venimos para poder saber quién queremos ser

Quieres saltar. Quieres viajar de voluntario. De acuerdo, pero no se trata de ir y saltar al primer proyecto que te parezca. No puedes intentar salvar al mundo por tu cuenta sin ningún análisis ni conocimiento previo. Primero hay que escucharse. Saber qué es lo que te motiva, lo que te toca la fibra.

  • ¿Son los niños en riesgo de exclusión social?
  • ¿Son proyectos para la prevención del SIDA?
  • ¿Para la malaria?
  • ¿Los Derechos Humanos?
  • ¿O prefieres la preservación de zonas naturales o la reintroducción y protección de especies animales?

Como ves, campos hay mil y debes ver cuál es el que te encaja mejor.

En mi caso, la verdad es que no me hizo decidir tanto el qué. Tengo un espíritu en que me gusta aprender de todo y de todos. A mí me motivaron más otros aspectos. El primero es que quería conocer otras culturas. Viajar y conocer mundo. Y el segundo es quería aprovechar mis conocimientos de manera efectiva. Quería ser útil.

En definitiva, quería viajar de voluntario sirviendo realmente para algo.

Y con esto pasamos al siguiente punto.

 

2. ¿Qué sabes hacer?

Como ves, no salté a cualquier cosa. Eso no se debe hacer nunca o será el camino más rápido al fracaso. Pues  lo único que sentirás es frustración y vacío. Y lo peor es que no sabrás por qué.  Cuando la respuesta estaba en que no te escuchaste. No te tuviste en cuenta.

Así que remarco: SIEMPRE hay que empezar por uno mismo.

 

voluntariado para viajar gratis
Viajar de voluntario: Templo Hindú. Región de Tamil Nadu, India.

 

Yo hice un análisis detallado de mis motivos, preferencias y aptitudes. ¿Qué sé hacer? ¿Dónde puedo ser útil?

Si eres médico, dentista, enfermera o profesor, felicidades. Lo tendrás fácil. Hay infinidad de posibilidades de viajar de voluntario con proyectos relacionados con ello.

Pero, ¿qué pasa si no lo eres? ¿Quién va a querer a una rata de oficina? ¿A alguien del mundo comercial?

Si ese es tu caso, no te preocupes. Yo estuve también ahí y también me hice esa pregunta. Al principio me dije, ¿cómo voy a aportar mis conocimiento del sector industrial a una ONG cuando lo que más necesitan es sanidad, biología o incluso de construcciones?

O todavía peor,  ¿¿¿cómo voy a aplicar mis conocimientos de gestión de grupos, tanto técnicos como comerciales, dedicados a VENDER AIRE???

¿Será que yo no puedo viajar de voluntario?

Pues te sorprenderá. También yo tenía mi lugar en este nuevo mundo. Y también tú lo tendrás si es lo que decides. Tan solo hay que buscar cómo adaptarlo.

 

3. Ponerlo por escrito

Necesitaba un papel para poner mis ideas en orden y trazar un plan para viajar de voluntario. Aquí me fue muy útil hablar con una amiga mía que se dedicaba a ello y que había estudiado el mismo MBA que yo.  En ese momento era gerente de la Fundación Recover, la ONG con quien colaboro ahora y que se dedica principalmente a la creación y gestión de hospitales en África.

(Gracias Macrina Camps por tus consejos).

Ella me dijo que en el mundo de la cooperación hace mucha falta gente con conocimientos en gestión. ¿El problema? Que la mayoría de organizaciones no lo sabe. Se centran demasiado en el objetivo final de ayudar (el más importante, pero no el único) y no se dan cuenta de que con una mejor gestión serían infinitamente más efectivas.

Así que me dijo que tenía que escribir una carta de presentación para exponer el proyecto de gestión hospitalaria que iba a realizar con ellos. Así el destinatario vería cómo mi perfil de gestión y organización podía ser útil.

Dicho y hecho. Preparé una carta dirigiéndome a una hipotética ONG y les expliqué mis habilidades y mis ganas de ayudarles en alguno de sus proyectos.

Consejo: en esta carta de presentación no se trata de poner tu CV completo ni de redactar un libro. Tienes que relacionar lo que tú sabes hacer con los proyectos en los que quieres trabajar de la manera más clara y breve posible. El objetivo es captar su atención y demostrar que sabes de qué va la ONG.

Para facilitarte las cosas, te dejo un par de enlaces (enlace 1, enlace 2) sobre cómo realizarlas y algunos ejemplos.

En mi caso, como me daba igual si me iba a África, Asia o Sudamérica, tenía más ONG a las que podía acceder. Eran prácticamente todas. De hecho yo quería viajar de voluntario por todo el mundo.

Pero ahora llega el siguiente punto a tener en cuenta.

 

Fase 3: pasar a la acción

Hasta ahora hemos visto nuestra convicción. Hemos analizado nuestras motivaciones, fortalezas y debilidades y hemos decidido que queremos viajar de voluntarios, que  queremos saltar.

¿Qué nos queda ahora? La hora de la verdad. Pasar a la acción. Porque los sueños son muy bonitos, pero si no actuamos se quedan siempre en eso, en sueños. Y nosotros no somos así, hemos decidido actuar. Queremos realidades.

Así que vamos a ello.

 

1. La ONG: ¿dónde buscar?

Como en todo, hay ONG buenas, malas y malísimas. Y tú no vas a viajar de voluntario de cualquier manera. Se trata de que tu esfuerzo sea útil.

¿Qué hacer entonces? Si buscas en Internet te puedes perder en un mar de información y organizaciones existentes. ¿Escoges a las grandes con sus procesos complejos y eternos?¿O a las pequeñas con el riesgo de encontrarte solo en un proyecto inútil?

Yo decidí dedicar mi esfuerzo a las ONG medianas y pequeñas donde tuviese proyectos más globales. Y también, menos burocracia y trabas para poder entrar. Donde la ayuda fuera más directa al problema y sin tener que pagar las estructuras de las grandes organizaciones.

Pero, ¿cómo buscar estas ONG? Porque depende de la que escojas, corres el riesgo de encontrarte en medio de un proyecto mal planteado.

Aquí Macrina Camps me volvió a dar un consejo CRUCIAL. Me dio contactos y me dijo un lugar donde buscar este tipo de ONG con un certificado de “calidad”. Se trata de la Fundación Lealtad que las califica y certifica. En su página puedes encontrar una inmensa cantidad de ONG que se pueden clasificar según tipo de proyecto, lugar, etc.

Se facilita el contacto de ellas, los lugares donde trabajan y los campos de actividad de cada una. Te dejo aquí el enlace para que puedas encontrar la ONG que mas acorde vaya contigo: Fundación Lealtad.

 

2. ¿Qué ONG escoger?

Hemos dicho que para viajar de voluntario de manera útil, nos enfocaremos a ONG pequeñas o medianas y que además sean fiables (para eso tienes a la Fundación Lealtad). Las grandes también están, pero son las que ya conoces (Manos Unidas, Oxfam, etc).

A partir de aquí nos queda saber qué ONG encaja con lo que queremos. Es fácil, tan solo se trata de volver a lo que hemos tratado en la fase del autoanálisis y ver cuáles de ellas son las más idóneas.

En resumen, debes mirar una a una y ver cuáles son los proyectos que más te gustan y la zona geográfica donde quieres ir. Te aconsejo que vayas creando una lista enorme para que luego te quedes con un grupo más reducido de ONG “candidatas”.

 

3. Acción comercial

¡Perfecto! Ahora tan solo queda enviar un email a cada una de las ONG que interesaron. Tienes que mandarles, una a una, la carta de presentación que escribiste antes.

Parece mentira. Pero mucha gente se bloquea aquí o en la búsqueda.

¿Y sabes cuál es la razón?

Sí. La duda, los complejos… EL MIEDO.

Pero yo te digo, tranquilo, no te dejes intimidar por el miedo.

 

viajar voluntariado africa
Viajar de voluntario: poblado Baka en Djoum (Camerún).

 

Pues ese es el mejor indicador de que estás en el camino a seguir.

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No te dejes intimidar por el miedo. Ese es el mejor indicador de que estás en el camino a seguir

Si superas el miedo, habrás crecido. El miedo tan solo nos dice que estamos saliendo de nuestra zona de confort. Que estamos a un paso de aprender, de evolucionar. ¡Así que adelante, luchador!

Ya lo tienes todo para poder viajar de voluntario. Ahora sólo falta rematar.

En mi caso, aquí me di cuenta de que mi anterior mundo me había servido de algo. Se trataba de lo mismo que buscar un cliente pero con alguna adaptación. Buscaba “venderme” a mí y a mi servicio de “consultor”.

Pero al tener ya los contactos, era sencillo definir la estrategia “comercial”:

  1. Enviar el email a todas las ONG que me encajaran.
  2. Si no contestaban, insistir una 2ª vez y llamar. Con la excusa de haber enviado el email, ya tenía el tema que presentar.
  3. Pasar a entrevistarme con quien aceptara verme y ver qué proyectos interesaban.

Era tan sencillo como eso.  Pero la vida es así, las cosas más útiles, las ideas más revolucionarias son casi siempre las más SIMPLES.

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Las cosas más útiles, las ideas más revolucionarias son casi siempre las más SIMPLES

Para cumplir mi objetivo de viajar de voluntario, envié unos 50 emails. Y de ellos me salieron 6 o 7 proyectos distintos. Y más adelante me llegaría alguno más. Así que al final me tocó decidir a cuáles iba. Bendito problema, ¿no?

 

Fase 4: y el paso siguiente, tu proyecto

Está bien. Has llegado aquí. Has dejado tu anterior vida para viajar de voluntario. Ya tienes experiencia con ONG pero te sigue picando el gusanillo y ahora quieres algo más. Tienes ganas de hacer algo por ti mismo: tu propio proyecto.

Y entonces, vértigo otra vez :  “¿Yo? ¿Qué voy a hacer yo para ayudar a la gente?».

Pues aquí es donde me encuentro ahora. Y hay realmente infinidad de opciones. Si tienes dinero o inversores, siempre es más fácil.

Puedes invertirlo directamente donde te parezca. Por ejemplo, en un proyecto que hayas conocido o proponer un proyecto compartido con una ONG. O como hizo el gran Travel Zungu, construir un proyecto de la nada. Por sí mismo. Sin experiencia ninguna en ONG y desconociendo el mundillo.

 

1. La excepción que confirma la regla

Hay casos que rompen todas la reglas. Gente fuera de lo común que crea cosas extraordinarias de la nada. Es el caso de Joaquín de Travel Zungu (aquí la entrevista que le hizo Antonio).

Este hombre, este ENERGÚMENO, tira por el suelo TODA la teoría que te he expuesto. Y sin ninguna experiencia en cooperación ha montado un proyecto que merece la pena y que quizás tenga la opción de visitar en mi camino por RDC (República Democrática del Congo)

Este camino no es fácil. Tienes que ser un crack como él, disponer de medios (propios o ajenos) y conocimiento de lugares donde puedan necesitar tu ayuda.

Así que ahora ya tienes 2 opciones. Si eres un crack como él ya puedes dejar de leer. Pero si eres como yo, una persona normal, te recomiendo entrar por el paso a paso lógico. Conocer primero el mundo desde dentro haciendo voluntariados. Y ya después, podrás definir tu propio camino.

Vamos pues, al remate final.

 

2. Definición del proyecto

Como no tenemos medios deberemos hacer también una acción comercial: buscar inversores. Lo que no es nada fácil, pero NUNCA imposible.

En mi caso me propuse hacer algo que me gustara y que llamara la atención. Que se pudiera utilizar como “gancho”.

Y de aquí, el cruzar África en bicicleta. ¡Era perfecto! Era 100% el objetivo que buscaba cuando decidí dejarlo todo para viajar de voluntario. Iba a hacer algo que me encantaba, podría desarrollar acciones que diesen visibilidad a proyectos y recaudar dinero para alguna causa justa.

¡Y ya está! ¿Te das cuenta? ¡El proyecto está montado! Ahora sólo falta darle visibilidad.

SOLO dirás… Como si fuera tan fácil, ¿no?

 

3. Buscar visibilidad

Tal y como tengo planteado el proyecto, sin visibilidad no hay resultados. Y cualquiera que quiera hacerlo sin disponer de capital tendrá el mismo problema. Así que no queda más remedio, hay que mover todos los hilos que puedas.

Pero sobre todo, con los más importantes, con los “influencers”. Gente con peso específico en el campo que quieres trabajar.

No te asustes. Aquí mucha gente se bloquea porque no sabe por dónde empezar. Pero no te pongas nervioso, no es tan difícil. Se trata de tener fe y de una simple acción comercial.

Frivolízalo si quieres. Donde no lleguen tus contactos o los contactos de tus contactos, llegarán Google e Internet. Ellos te proporcionarán la información necesaria.

Y créeme. Si tiras para adelante te sorprenderán los resultados. Por supuesto recibirás muchos “NO”. Pero si has llegado hasta aquí, no te deberías echar atrás. Estás hecho de hierro puro. Eres indestructible. Has llegado muy lejos y esto no te va a parar.

Si alguien te dice NO, lo único que tienes que hacer es mejorar lo que hayas hecho mal y atacar el siguiente objetivo. Y después el siguiente y el siguiente, porque esto no tiene fin.

Pero repito algo que ya comenté antes. HAY QUE SALTAR. Hay que quererlo con fuerza. Olvidarse de los miedos, dar el paso y estar dispuesto a que no salga bien.

En mi caso, gracias a dejar el miedo de lado he llegado a gente como un ministro de Bután, deportistas famosos y a grandes empresarios con una visión distinta.

Y a gente normal con historias extraordinarias capaces de cambiarnos nuestras vidas.

 

viajar de voluntario
Viajar de voluntario: Cerca de Makoua (República del Congo).

 

Y a todos ellos los podrás ver en mi sección de entrevistas. Eso si África y sus pésimas conexiones me lo permiten.

Viajar de voluntario por estos países tiene estas cosas.

 

Anexo: ¿cómo mantenerte tú mientras viajas?

Bueno, lo olvidaba. Seguramente te preguntarás que cómo se mantiene algo así.

Una parte de la respuesta es que cuando viajas de voluntario, las ONG, aunque no te pagan, sí cubren tus gastos. Pero, ¿y los ingresos?

Pues bien, ese ya es otro GRAN tema.

En el blog de Antonio tienes mucha información acerca de esto. Con el marketing de afiliación y los infoproductos puedes generar ingresos al crear un negocio online.

En mi caso concreto, aunque también tengo un blog, yo financio mis viajes gracias a la inversión en Bolsa y Criptomonedas. Sé que es un tema que de primeras puede resultar complejo, pero todos somos novatos una vez.

Si es un tema que te llama la atención y te gustaría probar a multiplicar tus ahorros (ojo, recuerda que lo recomendable es solo invertir dinero que no necesites), en colaboración con la END, he creado el curso ND Inversión, Bitcoin y criptomonedas.

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Para mí, el Bitcoin y compañía son el futuro. Hay expertos que aseguran que llegará a tener un valor de 100.000$.

¿Te ha picado la curiosidad?

Echa un ojo al curso, es más que probable que tu opinión acerca de la criptografía cambie por completo. 😉

 

Y ahora ya sí…

Me voy despidiendo. ¡Gracias Antonio por darme la oportunidad de publicar este Guest Post! Te estaré eternamente agradecido.

Y ahora sí, para acabar, quiero dejarte una frase:

“La clave para forjar un mejor mundo pasa porque personas normales tengan grandes sueños.  Y que apuntando hacia un Gran Fin realicen pequeñas cosas que en conjunto permitirán este gran sueño de un futuro digno. Con respeto hacia  nosotros mismos y hacia nuestra Madre Tierra.”

Click para twittear:

La clave para forjar un mejor mundo pasa por que personas normales tengan grandes sueños

Por Alfonso Rovira

Ingeniero industrial de estudios y posteriormente directivo de empresa, hace dos años y medio decidí cumplir el sueño de mi vida: realizar voluntariados mientras viajaba por el mundo. Esta aventura me ha llevado a veces al límite, especialmente en esta última etapa que estoy cruzando África en bicicleta mientras intento realizar actividades de cooperación, pero sin ninguna duda es el periodo más vital de mi vida y recomiendo encarecidamente a quien pueda, que haga lo mismo. ¿Qué me espera de aquí en adelante? Siempre digo que la vida es como un viaje y que quien no cambia la ruta prevista, es que no ha viajado realmente. Así que la vida dirá.

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